martes, 11 de octubre de 2011

La fiesta de Graduación

Vestía de blanco, contrastando con la noche bella,
conjugando con la luna y las estrellas.
Las horas pasaban lentas,
entre murmullos los minutos transcurrían sin pesar,
el sonido se apagaba, el miedo los invadía,
y yo sólo podía dedicarme a disfrutarlo...


Mi falda se volvió purpura, mi blusa oscura,
todos ellos ya no reían, sólo lloraban,
entre fiestas y murmullos.
Sus lamentos es la melodía de media noche,
no entienden nada, no saben nada,
y yo me pongo feliz en el centro de la pista.


Estoy postrada en medio de todos,
sonriendo tan radiante,
ellos han formado una media luna con sus cuerpos lacerados.
¿Quien soy yo?, me pregunto ahora,
mientras bailo al son de sus lamentos.


Sus extremidades están oscilando en el aire,
sobre sus rostros caen gotas de sangre carmesí,
fresca y tibia.
Corro hacia ellos para recibir mi recompensa,
el elixir de mi existencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario