jueves, 6 de septiembre de 2012

there is a light and it never goes out



Take me out tonight 
where there's music and there's people 
and they're young and alive 
driving in your car 
i never never want to go home 
because i haven't got one 
anymore 
Take me out tonight 
because i want to see people and i 
want to see life 
driving in your car 
oh, please don't drop me home 
because it's not my home, it's their
home, and i'm welcome no more 

and if a double-decker bus 
crashes into us 
to die by your side 
is such a heavenly way to die 
and if a ten-ton truck 
kills the both of us 
to die by your side 
well, the pleasure - the privilege is mine 

take me out tonight 
take me anywhere, i don't care 
i don't care, i don't care 
and in the darkened underpass 
i thought oh god, my chance has come at last
(but then a strange fear gripped me and i 
just couldn't ask) 

take me out tonight 
oh, take me anywhere, i don't care 
i don't care, i don't care 
driving in your car 
i never never want to go home 
because i haven't got one, da ... 
oh, i haven't got one 

and if a double-decker bus 
crashes into us 
to die by your side 
is such a heavenly way to die 
and if a ten-ton truck 
kills the both of us 
to die by your side 
well, the pleasure - the privilege is mine 

oh, there is a light and it never goes out 
there is a light and it never goes out 
there is a light and it never goes out 
there is a light and it never goes out 
there is a light and it never goes out 
there is a light and it never goes out 
there is a light and it never goes out 
there is a light and it never goes out 
there is a light and it never goes out

lunes, 2 de julio de 2012

Algo sobre mí

No sé escribir sobre mí o mi vida. Soy patética, lo sé. Sólo me gusta ser yo, pensar en alguien más, inventar y ya.

NP: Not in love - Crystal Castles

Un mundo de ideas: El cuadro en la pared

Pienso en el diario. Pienso en ella, en él. Pienso en el gato y en su padre. La vida se ha complicado, la niña está molesta. Sus sueños se marchitaron bloqueando cada aspecto de su vida. Está renuente.
Ha descubierto algo: jamas podrá vengarse. No podrá volver, está atrapada en su podrido corazón.

Los ojos de la niña sangran, manchando el lienzo donde pertenece.

sábado, 30 de junio de 2012

Día nublado

Frente a la caja de nuevo, viendo pasar rostros sin fin. No tienen forma, no tienen sentidos. Es como un desfile de figuras desiguales y similares.
La sangre corre por mis venas como hielo puro, rígido y quebrantable; el sonido se ha evaporado igual que el llanto. Ya no somos dos. Mi habitación está fría, mientras que el resto de la casa es cálida. El confort ha huido, el amor se quebró. El cielo se ha nublado indicando que algo anda mal, entonces comienza a llover. Las paredes escurren inundando mi pieza. El agua es tibia, llega a mis pies, continua en mi cintura y luego me invade por completo. 
Mis lagrimas han desaparecido.

miércoles, 16 de mayo de 2012

La pesadilla que me hacía llorar [fragmento]



Cuando era niña y enfermaba tenía una pesadilla recurrente que me atormentaba y me hacía llorar. 
En ella estaba sola, sentada en el suelo de una habitación amplia y completamente a oscuras, pero por alguna razón emanaba luz de mí y podía ver el piso alrededor mío, pero no había nada más que eso. 
Tenía una pequeña florecita, de seis pétalos, en una mano. Cada pétalo era de un color distinto. A pesar de la oscuridad y soledad, mi florecita era todo lo que necesitaba y me hacía sentir feliz. La giraba entre los dedos, la ponía en la punta de mi nariz y aspiraba su fresco aroma. Sonreía, estaba contenta. Luego aparecían más flores iguales plantadas en el piso de la habitación, brotaban de la madera. 
De pronto una figura atravesaba la negrura, era un hombre. Parecía molesto, no, más que molesto. Estaba colérico, furioso, tenía los ojos tan rojos que parecía que eran de sangre. Yo me asustaba, me quedaba sentada y atemorizada en el suelo. Entonces el hombre se acercaba con brusquedad, me arrebataba mi florecita de la mano y la pisoteaba frente a mis ojos. Yo sentía como si me hubiera dado una bofetada, algo que me destruía, que un hueco se formaba en mi estómago y dolía. Ese hombre había aplastado mi inocencia, me había arrebatado mi infancia.
Al despertar de mi pesadilla tenía los ojos llorosos.